Hoy en día nadie sale de casa sin revisar si lleva el móvil consigo, si no sales directamente con él en la mano claro.
Esto también pasaba en los años 80 pero con otro producto, nadie salía de casa sin revisar su peinado en el espejo y asegúralo con una buena dosis de laca.
Las que lo hemos vivido sabemos de lo que hablamos y para las que no sabéis como eran esos peinados seguro que recordáis a la icónica Miley Cyrus en los Grammy, con la melena bien cardada en un homenaje a los estilos capilares en boga de los años ochenta.

Sí, exacto como los que admiras cuando te ves de un tirón toda la nueva temporada de los Bridgerton. Los peinados de la reina Carlota son dignos de un par de likes.
La laca por su extrema fijación y duración no es muy popular hoy en día entra las nuevas generaciones que buscan un estilo más natural.
Ahora las formulaciones han evolucionado mucho y las lacas profesionales se han adaptado a nuevas formas de peinarse que buscan la naturalidad a la hora de crear un look. Por eso, contienen ingredientes que actúan sin dejar residuos con un acabado muy flexible, pero cumpliendo con su función, ya sea fijar, dar volumen, texturizar, dar forma…

Una prueba del éxito del peinado ha sido, por ejemplo, los conciertos de Taylor Swift en Madrid, en los que cientos de asistentes llevaban melenas con volumen y sombreros de cowboy.
Pero si hay algo que nunca falla son las trenzas, las condiciones climáticas que suelen rodear los festivales son altas temperaturas. Éstas siempre son un buen aliado ya sean boxeadoras, cascada, coletas trenzadas, trenza dragón o un moño ultra terso con las baby braids que dan un toque divertido al peinado.
Pero ninguno de ellos luciría igual sin una buena fijación, textura o volumen no tengas miedo, los productos son más respetuosos con el cabello, ya que no solo permiten el peinado, también lo protegen y cuidan (incluso pueden funcionar como protectores solares y térmicos).




